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Para garantizar la longevidad y el rendimiento de las baterías de litio, no solo es importante cargarlas correctamente, sino también almacenarlas adecuadamente. Aquí puede averiguar a qué debe prestar atención, la relación de la temperatura ambiente con el almacenamiento correcto y cómo se puede evitar que las baterías se dañen incluso durante períodos de almacenamiento prolongados.

Las clases de peligro determinan el almacenamiento de baterías de litio

La falta de regulación nacional acerca de cómo almacenar las baterías de litio correcto, plantea la necesidad de recurrir a fuentes fiables y una de ellas es, sin duda, la directriz VdS 3103. Se trata de una publicación de las aseguradoras alemanas para la prevención de daños según la cual las baterías de litio se consideran materiales peligrosos que deben almacenarse en los correspondientes estanterías de residuos peligrosos. Además, las baterías de litio y su variante de litio-metal se clasifican según su potencial peligro. Dado que no hay diferencias significativas en los requisitos de almacenamiento entre las baterías de polímeros de litio y las baterías de iones de litio, en la siguiente descripción se aplican las mismas especificaciones que a las baterías de iones de litio:

PotenciaSímboloBatería de metal de litio (UN 3090)Batería de iones de litio (UN 3480)
baja* < 2 g Li cada batería< 100 Wh cada batería
media** > 2 g Li cada batería y < 12 kg bruto cada batería> 100 Wh cada batería y  < 12 kg bruto cada batería
alta*** > 2 g Li cada batería y > 12 kg bruto cada batería> 100 Wh cada batería/o > 12 kg bruto cada batería

*Baja potencia: las normas generales de seguridad se aplican a esta clase de riesgo. Si se almacenan baterías de litio o baterías de metal de litio en cantidades mayores (a partir de 7 m3), se aplica la normativa para baterías de capacidad media.

**Potencia media: el objetivo principal es la protección contra incendios. Por lo tanto, las baterías de litio de esta categoría deben almacenarse a una distancia mínima de 5 m de otras zonas de almacenamiento. Si no fuera posible, deben estar separadas entre sí de forma que sean resistentes al fuego. Tampoco está permitido el almacenamiento conjunto con otros productos inflamables. Además, las áreas de almacenamiento deben equiparse con un sistema de alarma contra incendios que disponga de conexión con una oficina con personal de guardia. Los sistemas de extinción de incendios y los extintores deben estar dispuestos cumpliendo con las instrucciones del fabricante. Para volúmenes de almacenamiento de más de 60 m2 de superficie o más de 3 m de altura de almacenamiento, se aplica la normativa para baterías de litio de alta capacidad.

***Alta potencia: en la actualidad no existen normas de seguridad concretas al respecto. Por lo tanto, deben cumplirse las especificaciones de las baterías de capacidad media, aunque en general la limitación de la cantidad para el almacenamiento de las baterías de litio de alta capacidad proporciona una seguridad adicional.

Independientemente de la clase de peligro, se aplican normas generales de seguridad que son obligatorias para el almacenamiento de baterías de litio de cualquier tipo:

  • Deben seguirse las instrucciones del fabricante y las fichas del producto.
  • Garantizarse la protección contra cortocircuitos internos y externos. Por esta razón, las baterías de litio deben estar protegidas contra los impactos y los daños mecánicos. Un cortocircuito de los polos de la batería debe ser controlarse con tapas de protección de polos adecuadas.
  • Debe evitarse que las baterías estén expuestas repentina o permanentemente a temperaturas de almacenamiento excesivas y deben protegerse de la luz solar directa.
  • Si no se instalan sistemas automáticos de extinción en los almacenes, las baterías de litio deben almacenarse a una distancia mínima de 2,5 metros de otras mercancías inflamables almacenadas.
  • Es obligatorio que las baterías de litio dañadas o defectuosas se almacenen en contenedores de recogida de materiales peligrosos designados y se mantengan en una zona separada hasta su eliminación.

A pesar de que en España no existe normativa concreta sobre cómo almacenar baterías de litio, la Ley de Prevención de Riesgos Laborales 31/1995, señala que el empresario tiene la obligación de evaluar los riesgos teniendo en cuenta la naturaleza de la actividad en cuestión y adoptar, en consecuencia, las medidas de protección adecuadas.

Descarga profunda durante el almacenamiento de las baterías de litio

Las baterías modernas de litio tienden a autodescargarse incluso cuando no se utilizan. Suele suponer un 1% al mes, pero pueden descargarse más en función de la temperatura y la humedad del lugar de almacenamiento. Es importante tener esto en cuenta a la hora de almacenar las baterías de litio, ya que la autodescarga permanente puede conducir a una descarga profunda, llegando dañar o incluso romper completamente la batería.

Se habla de descarga profunda cuando la tensión cae por debajo de la tensión de descarga final requerida para la batería, es decir, la capacidad de la batería se agota por completo. En el caso de las baterías de litio, esta tensión es de 2,5 voltios. Si la batería no se almacena correctamente y, por lo tanto, se descarga profundamente, la batería puede perder rendimiento a largo plazo, envejecer más rápido o incluso quedar completamente inutilizada. Así es como se debe llevar a cabo el almacenamiento de las baterías de litio para protegerlas de las descargas:

1. Almacenamiento de baterías de litio con media carga

No almacene la batería vacía, sino con una capacidad del 50 al 70%.

2. Compruebe regularmente el estado de la carga

Especialmente si las baterías de litio van a estar almacenadas durante un periodo de tiempo prolongado, el estado de carga debe comprobarse a intervalos regulares. En este caso, una carga corta a intervalos de 3 a 4 meses puede ser útil para proteger a la batería de una descarga profunda.

Protección contra incendios para el almacenamiento de baterías de litio

La estructura de las baterías de litio está formada por varios componentes, cada uno de los cuales tiene determinadas propiedades químicas. En particular, el litio que contiene la batería es muy reactivo; reacciona violentamente al contacto con el agua y también es inestable a altas temperaturas ambientales. Esto, sin duda, debe tenerse en cuenta a la hora de almacenar las baterías.

1. Seleccione un lugar fresco y seco para el almacenamiento

Para evitar el sobrecalentamiento de las baterías durante el almacenamiento, deben guardarse a temperaturas entre 6 y 15 grados centígrados. Esto significa que los sótanos, las cámaras frigoríficas o los refrigeradores son adecuados, siempre que se mantengan secos. Si la temperatura ambiente es demasiado alta, se pueden producir gases inflamables en el interior de las baterías debido a procesos químicos. A partir de una temperatura de 70° Celsius, puede producirse el llamado thermal runaway, en el que el portador de energía se enciende y arde. Este incendio de la batería es muy peligroso y no se puede extinguir. A día de hoy, se siguen probando diversos medios de extinción para lograr la dispersión y la supresión del fuego y también se utilizan métodos para que el fuego responda de forma controlada, por ejemplo, mediante el enfriamiento con tanques de agua. Por lo general, no se pueden descartar los daños graves, como aquellos causados por el humo, en las instalaciones de almacenamiento.

Lo mismo ocurre con el contacto con el agua; si el litio de las baterías de litio entra en contacto con el agua, el calor generado por una reacción química puede provocar la formación de una solución alcalina tóxica e hidrógeno inflamable. Por lo tanto, si quiere guardar las baterías de litio en el frigorífico, debe asegurarse de embalarlas de forma impermeable para que el agua no penetre en las baterías.

2. Guarde la batería de litio y el dispositivo separadamente

Para evitar reacciones químicas debidas a fugas de líquido refrigerante, lubricante o líquido de frenos, así como para prevenir daños en el dispositivo en caso de incendios de metales, las baterías de litio deben, cuando sea posible, ser retiradas de los dispositivos eléctricos que funcionan con ellas y almacenarse por separado. Si la batería está instalada de forma permanente, el dispositivo debe ser inspeccionado para detectar fugas, cables sueltos y otros daños antes de su almacenamiento.

¿Cuánto tiempo se permite el almacenamiento de baterías de litio?

La cuestión de cuánto tiempo es adecuado prolongar el almacenamiento de baterías de litio depende, por supuesto, en gran medida de que el almacenaje se lleve a cabo correctamente. Por ejemplo, en comparación con las baterías de níquel-cadmio cuya tasa de autodescarga es mucho mayor, entre el 10 y el 15%, las baterías de litio son relativamente fáciles de cuidar y pueden almacenarse durante mucho tiempo.

Si se siguen las instrucciones descritas anteriormente, las baterías modernas pueden almacenarse sin daños durante varios años y recargarse muchas veces.

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