Lesezeit: 4 Minuten

Las transpaletas son valiosos aliados cuando hay que mover cargas pesadas o contenedores de transporte de gran volumen. No solo facilitan el trabajo en los espacios comerciales y almacenes, sino que ofrecen una gran fiabilidad, ya que gracias a su robusta construcción no suelen fallar. Si se hace un uso adecuado de ellas y se someten a mantenimientos periódicos, las transpaletas pueden utilizarse durante mucho tiempo sin ningún problema.

Hay ocasiones, no obstante, en las que esta herramienta deja de funcionar como de costumbre y no puede bajar o maniobrarse normalmente; pudiendo suponer un riesgo para la seguridad durante su uso. Antes de llamar a un taller especializado, usted mismo puede ocuparse de reparar pequeños desperfectos como, por ejemplo, purgar el sistema hidráulico. Lea nuestro artículo para encontrar consejos sobre cómo llevar a cabo la reparación de sus transpaletas.

¿De qué desperfectos se puede encargar usted mismo al reparar la transpaleta?

Muchos de las averías que se producen en una transpaleta pueden solucionarse rápidamente; sobre todo, las referidas a la reparación de transpaletas manuales con elevación hidráulica. En el caso de daños más complejos o aquellos que afecten a los componentes eléctricos, debería acudir siempre a un taller especializado. De acuerdo con las normas de las asociaciones profesionales y de los fabricantes, estos trabajos solo pueden realizarse por personal especializado y certificado. Solo así, puede restablecerse adecuadamente la funcionalidad y la seguridad operativa de esta herramienta de trabajo.

Los desperfectos o los fallos en el funcionamiento que puede reparar usted mismo suelen ser aquellos que afectan a los componentes mecánicos de una transpaleta manual. Por lo general, estos se refieren al sistema hidráulico o a las piezas.

1.      Reparar transpaleta: sistema hidráulico

Cuando la transpaleta no baja o no bombea, suele deberse a problemas relacionados con el sistema hidráulico. Entre las causas que pueden ocasionarlos están:

  • La acumulación de aire
  • La presencia de cuerpos extraños o impurezas

Por lo tanto, para garantizar un correcto funcionamiento debe limpiar con regularidad el sistema hidráulico de la transpaleta. Para ello, descárguela y mueva la palanca de la horquilla a la posición de descenso. A continuación, bombee enérgicamente en repetidas ocasiones. Si esto no fuera suficiente, puede limpiar el aire mediante un tornillo de purga situado directamente en el cilindro hidráulico. Tenga en cuenta, no obstante, que este procedimiento de sangrado puede variar según el modelo de transpaleta que posea. Si necesita ayuda, nuestro personal del servicio de atención al cliente estará encantado de atenderle para solucionar sus dudas.

Sin embargo, si el aceite hidráulico se pierde a través de conductos o cilindros con fugas, debe acudir a un taller especializado para que los cambien. Los daños en la bomba hidráulica tampoco debe repararlos usted, de ellos solo puede encargarse el personal especializado.

2.      Rellenar o cambiar el aceite

Si tras la limpieza no se soluciona el problema, es probable que el nivel de aceite sea demasiado bajo o que el aceite hidráulico esté contaminado. Estos pueden ser los motivos por los que la transpaleta ya no se eleva ni desciende. Lo primero que debe hacer es comprobar si el nivel de aceite cumple con las recomendaciones del fabricante y rellenar el aceite en base a ello.

Sin embargo, hay ocasiones en las que las averías mecánicas no se deben a la cantidad de aceite hidráulico, sino al estado del mismo. Las impurezas o los cuerpos extraños en el aceite pueden penetrar en los huecos entre los cilindros y pistones, dañando el sistema hidráulico. En los casos en los que esto ocurre, el aceite debe sustituirse por completo. Extraiga el aceite viejo a través del tapón de vaciado del depósito de la transpaleta y deséchelo en el contenedor de aceite usado. A continuación, rellénelo con aceite hidráulico nuevo hasta que el nivel haya alcanzado la señal especificada.

3.      Reparar la transpaleta: sustituir los rodillos de transporte 

Si la transpaleta no transporta la carga de forma estable a pesar de estar bien almacenada o si el vehículo no puede maniobrar como de costumbre, puede deberse a que los rodillos de transporte están desgastados o dañados. Usted mismo puede sustituir las ruedas fácilmente; lo ideal es que tenga a mano las ruedas y rodillos adecuados para el equipo de transporte en cuestión o que pida ruedas de repuesto del tamaño y la capacidad de carga requerida. Si es posible, adquiera piezas originales, ya que solo éstas son perfectamente compatibles con su transpaleta y garantizan un correcto funcionamiento.

Si después de haber sustituido los rodillos, el funcionamiento de la transpaleta sigue siendo lento o inestable, el problema suele ser que el chasis está averiado. Los trabajos de reparación de la transpaleta en este caso no deben ser realizados por uno mismo, sino por un taller especializado.

Lista de control: comprobación de la transpaleta

La revisión periódica de su transpaleta garantizará su buen estado de funcionamiento y que sus empleados puedan trabajar con ella de forma segura y eficaz.  Gracias a ella también podrá determinar rápidamente si es necesario llevar a cabo la reparación de la transpaleta. A largo plazo, las revisiones periódicas de la transpaleta aumentarán su vida útil. Para asegurarse de que las carretillas cumplen la ley, un especialista debe realizar una vez al año una inspección FEM.

Las siguientes funciones y condiciones técnicas deben comprobarse al menos una vez a la semana:

  • ¿Están sellados todos los conductos y cilindros?
  • ¿El nivel de llenado del depósito de aceite cumple con la norma?
  • ¿Cuándo fue la última vez que se cambió el aceite de la transpaleta?
  • ¿El bloqueo de la transpaleta funciona sin problemas?
  • ¿Los rodillos de transporte están en orden?
  • ¿Hay componentes eléctricos defectuosos?
  • ¿Hay daños, grietas o deformaciones evidentes?

Fuente de la imagen:
© gettyimages.de –
fotografixx