REACH - La legislación europea sobre productos químicos

Se conoce como REACH al reglamento sobre Registro, Evaluación, Autorización y Restricción de sustancias y mezclas químicas. Su objetivo es garantizar una gran protección a las personas y al medio ambiente.

Información general sobre el REACH

El Reglamento Europeo de Productos Químicos REACH entró en vigor en 2007. REACH es el acrónimo del reglamento sobre Registro, Evaluación, Autorización y Restricción de sustancias y mezclas Químicas («Chemicals»). Se considera uno de los reglamentos de sustancias químicas más estrictos del mundo.

Si en Europa se emplea o se fabrica alguna sustancia en una cantidad igual o superior a una tonelada al año, según el decreto REACH esta sustancia se tiene que registrar en la Agencia Europea de Productos Químicos (ECHA) cuya sede está en la capital finlandesa de Helsinki. Fundamentalmente el REACH se aplica a todas las sustancias químicas que se fabriquen o se empleen en la Unión Europea, incluidas mezclas o productos.

El REACH contempla una regulación muy estricta cuando las sustancias se consideran especialmente peligrosas: O bien se exigen autorizaciones especiales para su fabricación y utilización, o bien se limita el manejo de la sustancia.

Las sustancias químicas que se consideran especialmente de riesgo son:

  • Sustancias cancerígenas
  • Sustancias mutágenas
  • Sustancias que perjudican la fertilidad
  • Sustancias que no se descomponen en el medio ambiente, se acumulan en personas y animales y son tóxicas
  • Sustancias que no se descomponen en el medio ambiente, se acumulan en personas y animales y presumiblemente son tóxicas, aunque todavía no se haya demostrado.

Sustancias que tienen un efecto peligroso similar (por ejemplo, por su efecto hormonal)

REACH: Responsabilidad de la empresa en el manejo de sustancias químicas

Según la legislación de productos químicos antigua, las autoridades eran las responsables de controlar la seguridad del manejo de sustancias químicas. Esto generaba con frecuencia fallos de información y de seguridad, así como procesos judiciales largos y farragosos. Ahora el reglamento REACH establece que el fabricante, el importador y el usuario deben registrar los productos químicos por sí mismos y son los responsables de su aplicación segura. Los riesgos derivados de estas sustancias deben ser evaluados por el fabricante y el usuario siempre que la cantidad fabricada o importada supere las diez toneladas al año. En este caso se aplica: «Si no hay datos, no hay mercado»: Si un producto químico no está registrado de forma reglamentaria, no se podrá emplear.

Las autoridades evalúan los registros de la empresa. Además se comprueban determinadas sustancias químicas por si pudieran presentar alguna característica especial de riesgo para las personas o el medio ambiente. Fundamentalmente en la Unión Europea no existe ningún deber de autorización de las sustancias químicas: En general existe una prohibición general de utilización de todo aquello que no pueda obtener una autorización de la ECHA (la Agencia Europea de Sustancias Químicas). El fabricante o el usuario deben demostrar que pueden gestionar los riesgos del producto químico o que sus beneficios son mayores que el riesgo que conlleva.

Las sustancias químicas se clasifican y se identifican. Para ello se aplica el reglamento CLP (CE) Nº 1272 / 2008, que entró en vigor en 2009. 

¿Para qué REACH?

Existen numerosas buenas razones para la existencia del Reglamento Europeo de Sustancias Químicas REACH:

  • El REACH se redactó para proteger la salud de las personas y del medio ambiente de los riesgos derivados de las sustancias químicas. Establece limitaciones y prohibiciones sobre la fabricación y utilización de productos químicos cuyos riesgos no pueden ser controlados, para prevenir riesgos inaceptables. A la larga, los productos químicos más peligrosos deberán ser sustituidos por otros menos peligrosos.
  • Simultáneamente, el REACH sirve para mejorar la competitividad de la industria química de la UE.
  • Además, el REACH debe favorecer los métodos alternativos para calcular los efectos perjudiciales de las sustancias que permitan reducir los ensayos con animales.

El REACH sirve para unificar la legislación sobre productos químicos existente hasta ahora y establecer la asignación adecuada de responsabilidades. Y no menos importante, el nuevo Reglamento Europeo de Sustancias Químicas también sirve para mejorar la comunicación en la cadena de suministros, porque todos los actores de la cadena conocen perfectamente todas las características de las sustancias y su modo de uso.